Cerdos, cerdas (de pincel), políticos y políticas (de estado)

No voy a destripar nada. Ningún detalle de ninguna trama ni ningún cerdo.

Voy a comenzar con una cita de Marx que he sacado de Google para que esto parezca algo:

«Podemos distinguir al hombre de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera. Pero el hombre mismo se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus medios de vida, paso éste que se halla condicionado por su organización corpórea. Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su propia vida material»
 

Marx, La ideología alemana

Ahora vamos a pegar tres saltos, como en la rayuela. O quizá sean cuatro.

George Orwell, novelista y periodista, defendió las ideas comunistas pero fue muy crítico con su aplicación en la Unión Soviética a partir de cierta etapa. Sí, esa etapa. Parece que de esa crisis intelectual «le nace» Animal Farm (rebelión en la granja), que publica en 1945. 

«Todos los animales son iguales, pero…»

Hayao Miyazaki, que también flirteó con el comunismo hasta que dejó de hacerlo (en apariencia pública al menos), estrena unos años más tarde, en 1992, su largometraje de animación Porco Rosso.

«Cerdo Rojo», qué título más bueno.

«Un cerdo que no vuela es sólo un cerdo…»

En esta ocasión hay, evidentemente, otro cerdo que, además de andar a dos patas, vuela en hidroavión y defiende de manera tajante que es “mejor ser un cerdo que ser un fascista”.

Pero lo cierto es que vive descreído, al margen de cualquier tipo de lucha. Sus razones tiene.

Este cerdo, que fue un hombre antes (¿transformado por Circe, la de la Odisea?), es una referencia evidente y poco comentada a la obra de Orwell. De hecho, las transformaciones finales de las dos historias son idénticas.

De cualquier modo, esta premisa del hombre-cerdo o cerdo-hombre le sirve al autor nipón para construir una de sus mejores películas: hidro-aviones, batallas aéreas, cine dentro de cine, humor profundo, personajes memorables… y, algo marca de la casa, un genuino feminismo (o eso veo yo). Ojo, en los primeros noventa, y en Japón. Doble mérito…

Unos años después, en el 95, nos pilló por sorpresa lo buena que era “Babe, el cerdito valiente”. Dirigida por Chris Noonan, aunque también andaba por ahí George Miller, el de Mad Max. 

«…tu credo y tu clan, es conseja y moraleja.»

Aquí el cerdito, todavía lechón, no tiene, aparentemente, ideas políticas.

Es inocente y puro. Tan inocente y puro que no tiene prejuicios para hablarles de tú a tú, de igual a igual, a las ovejas, esos seres torpes, que no entienden, ni saben nada de nada del mundo y su complejidad (que es como ve el militante de un partido político al militante del partido político contrario). Y además, lo hace usando la cortesía y la empatía, que es lo más inteligente y, si se piensa bien, lo más valiente.

Pues el Cerdito es tan cortés, empático, inteligente y valiente que cambia su funesto destino.

Ve una oportunidad para hacer las cosas de una manera nueva, personal, distinta y, sobre todo, no dogmática. Que resulta ser igual de eficaz o incluso más.

Y aunque es un cuento de hadas, para triunfar, tiene que cometer muchos errores y aplicar muchos esfuerzos, pero son sus propios errores y sus propios esfuerzos (que las cosas no caen del cielo, ni crecen de los árboles).

El cerdito valiente es un emprendedor. Un autónomo.

“Liberal”, dirían algunos. “Neoliberal” dirían otros.

No sé si me explico.

Por último os quiero presentar a Haku.

Tiene el nombre de un personaje de una película de Miyazaki, es de la misma raza que Rex y Fly, los perros pastores de Babe el cerdito valiente y da la casualidad que el otro día intentó mordisquear la edición de bolsillo que tengo de Rebelión en la Granja y me inspiró esto que escribo ahora.

No es de derechas ni de izquierdas (equidistante, dirían despectivamente algunos, probablemente los mismos de antes). Pero, qué queréis que os diga, para mí, es mejor persona y mejor animal que muchas personas que tienen muy claro lo que son.

Haku con casi 4 meses.
Nota: las tres primeras imágenes de este post tienen derechos que no son de mi propiedad, las he usado únicamente con motivos de divulgación, descargándolas de otras páginas web.

Autor: Pedro Gálvez Castillero

Escribo guiones, realizo videos y hago fotos.

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